Más Que Lutero, Cristo


«Jesús les dijo:

De cierto, de cierto os digo:

Antes que Abraham fuese, yo soy.»

Jn. 8:58 

El mundo está a la víspera de la conmemoración de los 500 años de la Reforma, iniciada por Martín Lutero en las puertas de la Iglesia del Castillo en WittenbergAlemania. En aquel lugar, dio a conocer a la sociedad alemana de entonces el Disputatio pro declaratione virtutis indulgentiarum, más conocido como las 95 tesis, con el claro propósito de debatir sobre algunas doctrinas fundamentales y las prácticas de las indulgencias.

Para mayor provecho de este controversial tema, resulta preciso dar conocer algunos datos biográficos de Martín Lutero. Y para ello, compartiremos una reseña bien documentada de Guerrero Ramírez (2004:86):

«Teólogo y reformador alemán, nacido en 1483 y fallecido en el 1546. Monje agustino muy preocupado por la idea de la salvación, se sometió a severas mortificaciones con el fin de ser acepto ante Dios. Fue enviado por su orden a Roma con misiones de alta confianza en 1510. En su calidad de doctor en teología, obtuvo la cátedra de Sagrada Escritura en la universidad de Wittemberg en el 1513, donde a partir del 1515 enseñó la epístola de San Pablo. Consecuente con la doctrina paulina de la justificación por la fe, atacó el tráfico de indulgencias en sus noventa y cinco tesis, dadas a conocer en el 1517, las cuales fueron el punto de la Reforma.[…] En el 1520 fue condenado por Roma, pero continuó su obra. Tras la dieta de Worms en 1521, en la que se negó a retractarse, fue escondido en el castillo de Wartburgo por su protector, el Elector de Sajonia. Regresó a Wittemberg en el 1522. Se casó en el 1525 con Katharina von Bora, y dedicó el resto de su vida a estructurar y organizar su obra reformadora. […] Su vocación de escritor lo llevó a escribir varias obras e himnos cristianos. Su traducción de la Biblia al alemán, entre 1521 y 1534, lo consagraron como uno de los primeros grandes prosistas del alemán moderno.»

 

  1. 1.      ¿Por qué la Reforma?

 «Como se ve, la llamada Reforma Protestante, no se produjo como un hecho aislado, sino que fue el producto de la decadencia moral y espiritual de la iglesia imperial y por el impacto de los nuevos vientos que soplaban en Europa y en el mundo a finales del siglo XV y a principios del siglo XVI.» Ídem., pág. 56. (Énfasis en negritas añadido)

 

  1. 2.      ¿Qué intentaba reformar Lutero?

 «La iglesia de Roma estaba exigiendo el cumplimiento de una serie de obligaciones no contenidas en la Palabra de Dios que iba desde la adoración a los santos y las reliquias hasta la venta de las indulgencias para el perdón de los pecados. Roma apelaba a que la tradición establecía estas prácticas como buenas y válidas. Sin embargo, Lutero insistía en que la tradición no podía tener el peso que tiene la Palabra y que donde estas dos cosas chocaran, la Palabra tendría la supremacía.» Núñez (2015:23). (Énfasis agregado)

 

  1. 3.      ¿La Reforma abarcó exclusivamente lo teológico-religioso?

 La Iglesia actual solamente conoce un aspecto de la Reforma, olvidando la importancia que la creatividad (en su sentido amplio) tiene para Dios. En ese mismo contexto, para el teólogo, compositor, musicoterapeuta e investigador musical, Josep Laporta, en su ensayo El dilema del arte (1991:76-77), la Reforma Protestante afectó todas las áreas del saber y del quehacer humano:

 «La Reforma no sólo fue un movimiento religioso, sino una revolución espiritual, cuyas implicaciones históricas iban a alcanzar la política, la economía y el arte. Martín Lutero, que era buen melómano y un músico bastante aventajado, destacó la importancia de la música y, en general, del arte: “No comparto [dice Lutero] la opinión de que las artes hayan de ser arrumbadas o perecer hasta el día del Juicio final, como pretenden algunos intolerantes. Más bien quisiera verlas todas, y especialmente la música, al servicio de Aquel que las creó y las entregó al hombre”». (Acotación añadida nuestra)

 

 

  1. 4.      ¿La génesis del cristianismo fue Lutero?

 El mismo Lutero advirtió esta estratagema luciferina, reconociendo y confesando de manera pública que el centro del cristianismo, de la Iglesia cristiana, no era él, sino Cristo: «Yo pido que nadie utilice mi nombre, ni quiera llamarse luterano, sino cristiano. ¿Qué es Lutero?; la doctrina no es mía, y yo no he sido crucificado por nadieIbídem. (Negritas agregadas)

 

  1. 5.      El cristianismo es Cristo.

 En uno de los diferentes momentos en los que el Señor Jesús tuvo que enfrentar y confrontar a los diversos grupos, saduceos, escribas, fariseos o judíos, fue cuando les enseñó claramente sobre Su preexistencia. A ellos les resultaba difícil entender esta verdad fundamental del evangelio. Estaban confundidos y, a la vez, usados por el mismo Satanás para prenderle.

 «Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó. Entonces le dijeron los judíos: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy. Tomaron entonces piedras para arrojárselas; pero Jesús se escondió y salió del templo; y atravesando por en medio de ellos, se fue.» Jn. 8:56-59.

 Jesús, el Hijo, el Hijo del Hombre como suele describirlo Lucas, es parte importante  de la Trinidad. Cristo figura en toda la Escritura, desde Génesis hasta Apocalipsis. Estuvo presente en la Creación, creando al hombre a su imagen y semejanza, Gn. 1:26; sació la sed de los israelitas en el desierto, Ex. 17:6… Cristo era la roca, 1Co. 10:1-5… La piedra que desecharon los edificadores… Mt. 21:41; Él y el Padre son uno, Jn. 10:30. Casi en todas las cartas del Nuevo Testamento, el nombre del Señor Jesucristo era parte de las salutaciones finales.

 Aproximadamente 1500 años antes de que Lutero y otros hombres de fe iniciaran el proyecto reformador, a los creyentes, discípulos y seguidores de Cristo, les habían llamado cristianos. «Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.» Hechos 11:26.

 Ningunos de los reformadores, Lutero, Zwinglio, Calvino, Knox, fundaron el cristianismo. La Iglesia del Señor Jesucristo inició en Jerusalén, el día de Pentecostés, no en Roma, como promueve el catolicismo. Incluso, ni a Bernabé ni al apóstol Pablo se les atribuye ese hecho tan trascendental, aunque predicaron y enseñaron a los antioquenses por más de un año. La Iglesia no es de Lutero ni está en manos de Lutero ni de los reformadores; es de Cristo, Él es la cabeza.

 « [...] En el tiempo de la Reforma ocurrió una verdadera división en la iglesia visible. La obra de Cristo era la cuestión clave. Más específicamente, el debate sobre la doctrina de la justificación solo por fe fue la controversia central que desató la Reforma. Aquí la iglesia se dividió en las líneas del protestantismo y el catolicismo romano. El protestantismo afirma la doctrina de la justificación solo por la fe (sola fide), mientras que el catolicismo romano, siguiendo los decretos del Concilio de Trento, rechaza la doctrina de la justificación solo por fe, y en su lugar opta por concebir la justificación como resultado de la cooperación de la fe y las obras. La Reforma también reveló una diferencia en otro asunto, a saber, que Jesucristo es la suprema y única cabeza sobre su iglesia y, en efecto, sobre todas las cosasEl Verbo se hizo carne: La Declaración Ligonier sobre Cristología (2016:20-21). (Énfasis añadidos)

 

  1. 6.      Más que Lutero, Cristo.

Antes de la Reforma del 1517, Cristo existía; la iglesia existía, y el cristianismo existía. 500 años después de esa Reforma, Cristo existe; la iglesia del Señor prevalece, y el cristianismo crece.

A modo de conclusión, así como Lutero tradujo la Biblia del latín al alemán vernáculo y aprovechó la imprenta, uno de los inventos más relevantes de la época, para que todos tuvieran acceso a las Sagradas Escrituras sin necesidad de “intermediarios”, los creyentes están llamados a llevar todo el consejo de Dios a través de los diferentes avances y medios de la sociedad actual, sin dejar de ir a las personas con el evangelio.

Sea parte de la nueva reforma moral y espiritual de la iglesia y de la sociedad globalizada a la que pertenece: Viva para Cristo; testifique de Cristo y predique a Cristo. ¡Solus Christus!

Esta es la opinión del lector, no de Consuelocity. No está permitido difamar ni injuriar. Consuelocity.com se reserva el derecho de eliminar comentarios ofensivos. Sólo se permiten hasta 500 caracteres. Se recomienda no escribir todo el mensaje en mayúsculas. El lector acepta los documentos Términos de Uso y Política de Privacidad de Consuelocity.com.