El Que Mucho Pide, Mucho Debe Ofrecer


Tus acciones no me dejan escuchar tus palabras”.

 En una de mis conversaciones con un compañero de Universidad, él comenzó a detallarme el tipo de mujer que desea o desearía para pasar el resto de su vida: “Mujer de su casa, de buena familia, seria, honesta, fiel, etc.” en fin una larga lista de virtudes casi como una mujer “perfecta” producto de su gran imaginación, al terminar con cara de “yo sé lo que quiero”, le dije – Wow, muy interesante; veo que tienes muy claro el tipo o prototipo de mujer que deseas para el resto de tu vida, -mientras me miraba con una sonrisa de satisfacción- luego de unos minutos le hice una pregunta “sencilla”: ¿Tu ofreces lo mismo? ¿Eres un hombre de tu casa, serio, buen hombre, íntegro, honesto, etcétera? Solo sonrió y se quedó callado con cara avergonzada.

He conocido personas que andan con una lista ideal del hombre o la mujer que desean para sus vidas, una larga lista con virtudes inimaginables pero que ellos/as mismas no están dispuestos a ofrecer a otro. No es coherente pedir lo que no estamos dispuestos a dar, pedir que mi pareja o personas a mi alrededor sean íntegros, honestos, leales, cuando yo hago todo lo contrario.  Es incoherente pensar que como padre deseas que tu hija sea respetada, amada, se le trate como a una reina, cuando tú no ofreces eso en tus acciones con la hija de otro. Pides una “buena” mujer para tu hijo pero tú no lo eres.

Quizás piensas: "Pero soy buena persona y siempre me tocan los/as peores". Pero debes preguntarte si realmente buscas en los lugares correctos, a veces nos desesperamos y elegimos mal porque supuestamente se me va el tren (ese tren no existe) y después lloramos lagrimas de sangre.

La exigencia es un requisito que no todos estamos dispuestos a dar, pero sí, muchos estamos dispuestos a pedir. El sentido común se ha vuelto un cuento chino. Personas que desean ser exitosas pero no mueven ni una paja, desean respeto pero no respetan, piden fidelidad y engañan. El que daba las cosas gratis murió hace tiempo, si no haces nada no obtendrás nada.

 ¿Lo que yo pido a otro lo estoy ofreciendo realmente?

Obrar y callar de la mano de la coherencia siempre será la mejor carta de presentación.


Integram: Angie Coustain
Facebook: Angie Peña Coustain
Hotmail: constan-16@hotmail.com

Esta es la opinión del lector, no de Consuelocity. No está permitido difamar ni injuriar. Consuelocity.com se reserva el derecho de eliminar comentarios ofensivos. Sólo se permiten hasta 500 caracteres. Se recomienda no escribir todo el mensaje en mayúsculas. El lector acepta los documentos Términos de Uso y Política de Privacidad de Consuelocity.com.