¿Por Qué Gana Padilla?


Saludos a todos!

En los últimos meses manifesté, con argumentos sólidos, las posibilidades de un virtual triunfo de Juan Padilla; de la misma forma entendí que la competencia en el municipio sería entre el PRD y PLD (art. PLD y PRD a competir como siempre en el municipio), sin omitir la destacada participación del alcalde, pese a quedar en tercer lugar. Esos pronósticos fueron tal cual.

Padilla logra la victoria en una contienda electoral matizada por factores foráneos que le beneficiaron en demasía, y a la vez perjudicaron a su más cercano contendor, al cual se le cargaron todos los excesos y desatinos de un ente nocivo, quien el mismo día de las elecciones provocó un escenario tenso, caracterizado por la violencia y la zozobra.

Padilla logró el 34 por ciento de la votación, ocho puntos menos que arrojaba la última encuesta a la que tuve acceso, sin embargo superó por esos mismos ocho puntos a quien quedó segundo, por diez al que quedó tercero y por 20 al candidato reformista en la cuarta posición, quien fue la gran sorpresa al contabilizar casi 2000 votos (1953), lo cual le da al partido colora'o un regidor.

Estas elecciones arrojaron un nivel competitivo digno de apreciar, ya que, como escribiera en entregas anteriores, los candidatos se emplearon a fondo para captar el respaldo mayoritario de la población, que en esta ocasión prefirió inclinarse por la propuesta de Padilla.

Las victorias políticas se deben a un engranaje de factores internos y externos (circunstancias). A la sazón la bonhomía y afabilidad de Padilla le valieron granjearse el respaldo de una población que percibió en la campaña oficialista (PLD) un grado vilipendioso que nunca fue atemperado y que al final terminó siendo perjudicial para los fines de la candidatura local.

Esto demuestra que aunque la campaña negativa se permite, lo que se estila en los nuevos tiempos es una estrategia pro positiva, ejemplo de lo planteado es el triunfo de David Collado en el Distrito Nacional, quien nunca mencionó el nombre de su adversario, y además basó su campaña en propuestas aunadas con un trato afable y sencillo, lo mismo puede decirse del presidente reelecto, el cual siempre se caracterizó por su humildad, al igual que el mismo Juan Padilla.

Desde mi punto de vista, esta contienda demuestra que las elecciones se ganan con estrategias y cualidades positivas, pero, sobretodo, con la suma de factores beneficiosos, no apelando al terror ni a la violencia. (En el 78 existía la guardia colorá, y de todas formas el viejito sabio salió del poder).

Alegar fraude o robo de las elecciones no es la solución para omitir la realidad, la cual está ahí y nos enrostra en la cara un triunfo digno, basado en el trabajo de seis años, luego de haber perdido (2010) y honorablemente aceptar la derrota, sin mezquindades ni aspavientos que pudieran haber sido óbice para cosechar lo que hoy se disfruta.

Por otro lado, como argumenta mi amigo Radhy, es probable que el poco tiempo del alcalde en el seno del PRM no le permitiera compactar una fuerza política suficiente para obtener la victoria, pudiera ser, sin embargo debo ser coherente, y no dejar de lado lo que he manifestado todo este tiempo, los errores políticos que cometió le pasaron factura, y fueron el borde que imposibilitó su reelección.

¡Hasta la próxima!

Esta es la opinión del lector, no de Consuelocity. No está permitido difamar ni injuriar. Consuelocity.com se reserva el derecho de eliminar comentarios ofensivos. Sólo se permiten hasta 500 caracteres. Se recomienda no escribir todo el mensaje en mayúsculas. El lector acepta los documentos Términos de Uso y Política de Privacidad de Consuelocity.com.